A cuidar lo ganado (y evitar derrotas)

En la colación conformada por el Social Cristiano PAN, el Social Demócrata PRD  y el Movimiento Ciudadano (supongo que tendrán una corriente ideológica. Espero que no sea la más corriente) no se quebraron la cabeza: A cuidar posiciones y a ganar lo que se pueda.

Es lo que se puede inferir de la información vertida en el acuerdo de coalición total alcanzado por esos tres institutos políticos.

Más allá de los nombres (que sólo son importantes para los equipos de los candidatos y sus publirrelacionistas), la distribución de las posiciones parece que dejaron contentos a todos: va a cuidar lo ganado en 2016.

Así, municipios que son gobernados en la actualidad por panistas y perredistas fueron reservados para ellos mismos; así, la coalición se evitó contratiempos de cualquier tipo.

Y así, para que no haya sustos, Apozol, Benito Juárez, Calera, Cañitas, Enrique Estrada, Juchipila, Monte Escobedo, Moyahua, Río Grande, Tabasco, Tlaltenango y Santa María de la Paz serán para el PAN.

En tanto, Joaquín Amaro, Melchor Ocampo, Mezquital del Oro, Sain Alto, Sombrerete, Tepechitlán, Villa González Ortega y Trancoso tendrán un candidato perredista.

Obvio, en Jalpa y Villa García, que actualmente son gobernados por Movimiento Ciudadano, el candidato de la coalición emanará de ese instituto político. Ahí también, a cuidar lo ganado.

En tanto en la capital, con una definición muy clara y ungida por el mismo Ricardo Anaya, el PAN –quien parece el gran perdedor de la coalición- buscará colocar a Arturo López de Lara en la alcaldía.

El 29 de diciembre, en la visita del precandidato del Frente a la capital del estado, Anaya Cortés felicitó a López de Lara y le auguró éxito en sus nuevos proyectos.

¿Habrá PRD que lo apoye? Quizá no, porque la definición en la distribución de las diputaciones locales dice que el Distrito 2 es panista, pero el 1 será para Movimiento Ciudadano.

Mucho que contar aún.

La bendición

El IEEZ resucitó su discurso de la falta de dinero y el peligro que corre la elección. Pero no hay poder humano que les obligue a apretarse el cinturón.

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