Un dios bastante cegatón


Desde que Julio César Chávez se echó a los brazos del Movimiento, pero en especial de La Marca, ha galvanizado el descontento de un sector de la sociedad.

Parece, y sólo es una percepción, que suma malquerientes un día sí y otro también.

Y sobre esta base –que debe de conocer a la perfección so pena de parecer iluso- salió este domingo a ¡recoger basura!

Un montaje.

De esos que tanto le gustan a algunos políticos porque dejan un aplauso fácil y popularidad instantánea.

Lo vimos hace unas semanas cuando el alcalde de Zacatecas salió a limpiar la ciudad “para refrendar su compromiso de ser el presidente municipal de los servicios públicos de calidad”.

Con su máquina de hidropresión al hombro, el edil capitalino “trabajó” codo con codo con las personas que reciben un sueldo por hacer esa labor.

“Nosotros podemos poner nuestro mayor esfuerzo por mantener limpia y presentable nuestra ciudad Patrimonio Mundial, pero la ciudadanía también debe involucrarse; de eso se trata esta Cuarta Transformación: de trabajar con la gente en la solución de sus problemas”, explicó en ese momento.

Al final de cuentas, nada nuevo.

Pero el domingo, la queja constante de los malquerientes del alcalde guadalupense es que esas no son sus funciones (y tienen razón).

Cuando el conflicto con los recolectores de basura se salió de control, la decisión de Julio César fue ponerse los guantes y acompañarse de sus funcionarios para recoger basura pero… en algunas colonias afectadas fueron los cuadros de MORENA quienes hicieron ese trabajo.

¿No pudo resolverlo? ¿No quiso? ¿en realidad hubo un conflicto con los trabajadores del ayuntamiento?

O, quizá su paso por la subsecretaria de Gobierno le valió como Maestría para generar conflictos y luego resolverlos, como acostumbran en la administración pública estatal.

Si nos atenemos a la declaración de la líder nacional de El Movimiento, quien escribió hace unos días en su Twitter: “El pueblo pone, el pueblo quita, el pueblo ratifica. “Vox populi, voz dei”, entonces, como diría Jaime Sabines, tenemos un dios bastante cegatón que le dio 34 mil 924 votos.

Así avanza la Cuarta Transformación al estilo zacatecano.

La bendición

Y en este melodrama, el gobierno estatal también jugó sus cartas, aunque El Contador prometió que iba a trabajar en Santa Paz con todos. La campaña no termina ni terminará.

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