El estado necesitaba un candidato gay «de a deveras»: Martín Uvario.

Viene de una familia muy tradicional, muy religiosa y muy machista.

Sin embargo, asegura que “he regido mi vida de manera que la sociedad no tenga que señalarme, ya que para muchos mi situación es reprobable”.

Martín Uvario Gaspar ha sido candidato a presidente municipal, chef, líder de asociaciones civiles, empresario y parte del espectáculo nocturno zacatecano.

Su lucha en apoyo a la comunidad comenzó en 1987, con el movimiento “Súper H”, llamado así por la búsqueda de la superación de los homosexuales en el estado.

Gente Diferente A.C. fue la siguiente fundación, para apoyar a personas homosexuales que no tenían respaldo.

“Un homosexual apoyado por su familia puede ser un gran ser humano. Cuando se da este tipo de catarsis, como respuesta se obtiene el perdón”

Estos apoyos le dieron un renombre dentro de la sociedad, por lo que buscó nuevas formas de respaldar a quienes lo necesitaban; “mi vida comunitaria se consolida cuando empiezo a ayudar a muchachitos que tenían VIH”.

En el año de 1999 decide comenzar su vida empresarial al ser socio del centro de entretenimiento gay Scandalos, para buscar espacios de recreación para la comunidad, dando paso a que se le impulsará a lanzar su carrera política.

Del su paso por la política lo marcaron dos asuntos: la primera es que no tenía experiencia y la segunda es que quería hacer de su lucha social algo más grande.

 “El estado necesitaba un candidato gay, pero un gay de a de veras que se declarará al 100 por ciento, yo les ofrecí mi honestidad realmente no tenía que esconder nada”

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Él sabía que sus posibilidades de ganar eran casi nulas pero a pesar de ello no se rindió y superó todos los obstáculos que se le presentaron en este medio.

“Tuve que enfrentarme a políticos, religiosos y sociedad en general pues era algo muy escandaloso para Zacatecas”

Tras su derrota en la contienda para presidente municipal surgieron nuevos proyectos que para él representaban mayor importancia como promover la marcha gay.

Este movimiento estuvo bajo su dirección durante 11 ediciones que fueron un éxito y de comenzar con 100 personas terminó reuniendo a miles desde simples espectadores, “closeteros”, morbosos y toda la comunidad LGBT.

Por problemas familiares tuvo que dejar el puesto, dándoles la oportunidad a nuevas personas que forman parte de la comunidad.

“Fue una decepción ver en lo que se ha convertido la marcha, yo le aconseje a los nuevos dirigentes que no le cambiaran el nombre a caravana, que no la politicen de un color, pero minimizaron la marcha con lo que el gobierno quiere; que es callar a la comunidad”

A sus 51 años quiere regresar al movimiento pero siente que su salud se lo impide pues sufre de diabetes e hipertensión, pero siente que la lucha social es parte de su vida.

Tiene un proyecto estancado: un club social para gente gay, que implica contar con maestros homosexuales para hacer una escuela de sistema abierto donde se sientan cómodos, pues la mayoría -sino es que todos- pertenecerían a la comunidad.

Pero en el estado lo más difícil por enfrentar es la apatía gay, “no hemos concientizado a las personas de la comunidad sobre la situación que se vive en su entorno. Son muy festivos pero no se quieren comprometer con lo serio”

Para Uvario Gaspar vienen muchos proyectos dentro y fuera de la comunidad LGBT que espera tengan éxito. Pero está conscientede que el mayor problema es que no están organizados, “a la comunidad le gusta la fiesta, ahí mismo se tiene la solución si quieren festejos hay que dárselos para que se comprometan”

“Me espera lo que siempre me ha esperado, la bendición de Dios; el éxito y vivir un día más”

 

 

 

 

 

 

 

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