Por esto ya no puedes enfiestarte a los 30 como lo hacías a los 20


Si en estas fiestas decembrinas sentiste que ya no es lo mismo y que todo esto comenzó desde que llegaste al tercer piso, algo de razón tienes, pero aquí te vamos a decir porque.

La verdad es que la llegada a los 30 no sólo ha hecho conflicto con tu manera de beber o enfiestarte, ya que además a la hora de comer también han cambiado las cosas y es que tienes que ser consciente, que ya han pasado 10 años y las cosas tienen que cambiar.

Los maravillosos 20

¿Recuerdas haber salido de una fiesta a primera hora de la mañana?, seguramente si y es que la gran mayoría lo vivió y no conforme con eso todavía así te ibas a trabajar o a la escuela, sin sentir gran pesar.

 

Pero eso se ha acabado ya que cuando llegas a cierta edad, el dormir poco y más cuando tienes que hacer un esfuerzo considerable tiene un precio.

Aunque no lo creas, tu aguante ese del que presumes es consecuencia de los picos metabólicos y fisiológicos que se alcanzan dentro de los 14 y los 30 años. Lo que significa que llegando a esa edad, el cuerpo se asienta y comienza un lento y placentero descenso hacía la vejez.

En palabras simples y llanas, durante los 20 vivimos un apogeo hormonal, metabólico y muscular que nos permite resistir muchos tipos de situaciones.

Las crudas se vuelven mortales

Con el paso del tiempo, el cuerpo pierde la capacidad de gestionar eficientemente las intoxicaciones; y si, antes de que digas cualquier cosa, consumir alcohol es una manera de intoxicarnos.

El cuerpo de los mamíferos se encuentra preparado para procesar el alcohol procedente de la fermentación de los alimentos, pero esto es un medio de defensa porque el alcohol es tóxico en cualquier sentido.

A medida que pasan los años, nuestra capacidad de producir alcohol deshidrogenasa (ADH), la enzima (un conjunto de siete enzimas en realidad) que se encarga de procesar el alcohol, se reduce. Esto supone una mayor intoxicación etílica y peores efectos procedentes del metabolismo que debe protegernos.

 

 

Si tu estas por llegar al tercer piso o ya llegaste desde hace un tiempo, lo ideal es que comiences a medir tu consumo de alcohol y tus excesos.

 

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