Manuel Felguérez es un honor para México y Zacatecas: Alejandro Tello


Manuel Felguérez Barra representa un honor para México y Zacatecas, debido a que su trayectoria profesional ha sido intachable y reconocida a nivel internacional, expresó el Gobernador Alejandro Tello en presencia del artista zacatecano.

Durante la entrega del Doctorado Honoris Causa para Felguérez Barra, por parte de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), el Ejecutivo de la entidad destacó el valor cultural del artista, quien, con base en el trabajo arduo, rompió barreras.

Alejandro Tello asistió al Teatro Fernando Calderón, como invitado especial del Honorable Consejo Universitario de la UAZ, para hacer entrega del Doctorado Honoris Causa, junto con el Rector de la máxima casa de estudios, Antonio Guzmán Fernández.

Manuel Felguérez agradeció a las autoridades el reconocimiento otorgado, el cual ha sido fruto de su disciplina aplicada al perfeccionamiento de la técnica de creación y, así, convertirse en uno de los referentes del arte moderno. “Esta es una de las distinciones que más placer y gusto me ha causado”, admitió.

VIDA Y OBRA DEL ARTISTA ZACATECANO

Manuel Felguérez Barra nació el 12 de diciembre de 1928 en la Hacienda de San Agustín del Vergel, Valparaíso, Zacatecas. En 1947, después de emprender un viaje a Europa, decide iniciarse como escultor, aunque su primera exposición individual sucede en 1954 en la Ciudad de México.

A partir de 1956, Felguérez incursionó como académico en la Universidad Iberoamericana, mientras que en 1970 participó en la carrera de Artes Visuales, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde concluyó su periodo en 1990, tras su jubilación.

En 1966, el artista zacatecano fue profesor invitado en la Universidad de Cornell, en Nueva York, y, diez años más tarde, fungió como investigador huésped en la Universidad de Harvard, localizada en Massachusetts, Estados Unidos.

Felguérez es considerado como parte de la primera generación de artistas abstractos nacionales confrontados con la tradición de la escuela mexicana de pintura, encabezada por Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco.

Durante los años setenta, su propuesta estética pasa del informalismo hacia tendencias herederas del constructivismo, en las cuales muestra interés por la utilización de tecnología computarizada para la producción plástica.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *