¿Cómo la declaramos ilegal?


Van a instalar la Cámara… como la declaramos ilegal”, fue el grito que se escuchó desde las oficinas del Partido Revolucionario Institucional en San Lázaro.

Histéricos, la fracción parlamentaria de la 57 Legislatura veía como poco a poco los diputados de oposición formaban quórum para escuchar el Tercer Informe de Ernesto Zedillo Ponce de León.

Listos estaban Porfirio Alejandro Muñoz Ledo y Lazo de la Vega, designado Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados y, por ende, quien contestaría al Presidente de la República.

En sus oficinas, los priistas esperaban que no se lograra el quórum.

Estaban generando una crisis institucional.

Los priistas revisaban la ley. Buscaban el vericueto legal para declarar ilegal la sesión. No encontraban como hacerlo.

Las crónicas de la época –solo consultables en la hemeroteca- advierten del desesperado grito.

“Van a instalar la Cámara… ¿cómo la declaramos ilegal?”

La frase fue de uno de los diputados priistas más radicales. El golpeador de la fracción. El hombre que hacia enojar a los diputados del PRD: Ricardo Monreal Ávila.

Minutos antes del arribo del Presidente Zedillo, la fracción parlamentaria del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) generó el quórum necesario para que la sesión se realizara.

Los priistas, derrotados, bajaron de sus oficinas para integrarse a la asamblea.

Han pasado 21 años de ese momento de la historia de México.

El 1 de septiembre de 1997, Porfirio Muñoz Ledo presidió la primera legislatura sin mayorías; mañana, el ex ministro de Educación de Luis Echeverría presidirá la primera legislatura con una mayoría absoluta.

Así la historia de la transición en México.

Esa, a la que no le gustó la democracia.

La bendición

“Nos, que cada uno de nosotros somos igual que Vos y todos juntos más que Vos”, le dijo Muñoz Ledo a Zedillo ese 1 de septiembre.

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