La siguiente derrota

No queda claro si Alejandro Tello capituló  ante la ola de feminicidios que se ha desatado en la zona metropolitana o si la las protestas (físicas y virtuales) le obligaron a solicitar a la Secretaría de Gobernación la alerta de violencia de género contra las mujeres.

Porque, en términos legislativos, esta fue de urgente y obvia resolución: En sólo 8 días hábiles se destrabó un asunto que ya llevaba 19 meses en la mesa.

Además, las organizaciones de la sociedad civil abrían -24 horas antes- el frente legislativo luego de que María Elena Ortega subió un punto de acuerdo solicitando retomar el trabajo en torno a este mecanismo.

Lo escribimos ayer:

“Si el gobierno del estado tiene la intención de apoyar con certeza a las mujeres, tendría que buscar los mecanismos para que se determine si se aplica o no la alerta de género en Zacatecas”.

Ahora, ¿qué hacemos con la alerta de violencia de género contra las mujeres?

Si la esperanza es que la sociedad se encargue de apoyar al gobierno para terminar con la ola de violencia que sacude a la zona metropolita, como lo solicito con vehemencia la aún Secretaria General de Gobierno, estamos ante una próxima derrota.

De acuerdo a Atziri Ávila, coordinadora de la Red Nacional de Defensoras de los Derechos Humanos en México, la violencia de género es fomentada desde el hogar (sociedad), escuela (más sociedad), medios de comunicación (mucha más sociedad) “a través de las cuales se promueven relaciones sociales basadas en la desigualdad”.

“Ejemplo de ello son los roles asignados desde el núcleo familiar que reproducen patrones de comportamiento sobre el significado de ser hombre y mujer, en los que se impone el dominio masculino sobre el femenino”.

¿Hay futuro en esa petición hecha a la sociedad para  romper la dinámica de violencia?

Si inician hoy, la hay.

Edward Hallett Carr escribió en su libro The Twenty Years Crisis; “… ninguna sociedad puede existir a menos que una proporción substancial de sus miembros tenga, hasta cierto punto, el deseo de cooperación y mutua buena voluntad”.

Pero es claro que esto no sucederá en tres años.

No en esta administración.

La bendición

A los tres meses a Amalia García le pedían cambios en su gabiente; con Miguel Alejandro Alonso, igual. Veamos si Alejandro Tello entra al juego del concurso de popularidad.

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