Surfista de la política

Bajada a las aguas bautismales por la Marca, Priscila Benítez alcanzó en la mesa lo que no pudo lograr hace 2 años en las urnas.

Beneficiaria del retorno del Revolucionario Institucional a la gubernatura, Benitez Sánchez  fue regidora por el PRD en el municipio de Guadalupe, durante la administración de Samuel Herrera Chávez.

Cuando se percató del huracán electoral que generaba la candidatura de Miguel Alejandro Alonso Reyes, decidió apoyar al PRI y la alianza Primero Zacatecas.

Durante un concentración realizada por Clemente Velázquez Medellín, quien se postuló como candidato de esa alianza a la alcaldía de Guadalupe, Benítez Sánchez declaró que se unía a esa candidatura por “ser la mejor opción, por su apoyo a las mujeres, la implementación de programas sociales, y sobre todo por su experiencia”.

Su adhesión tuvo frutos.

José María González Nava, secretario de Planeación y Desarrollo Regional (posteriormente convertido en titular de Sedesol) la nombró directora de Fondos para el Desarrollo Regional.

En ese cargo la alcanzó la elección federal del 2012. La oposición la acusó de recibir 602 mil pesos para “operar” a favor del PRI e incluso filtró un documento supuestamente firmado por ella que daba fe de la recepción del dinero.

Su conocimiento sobre la estructura social que tenía Sedesol la convirtieron en una pieza clave en la elección del 2016, lo que se combinó con su interés por aspirar a un cargo de elección popular. La Marca la convenció de dar el brinco hacia el movimiento pero las cosas no fueron fáciles para ella.

La posibilidad de que la ex funcionaria del Alonsato fuera considerada como candidata a diputada local puso a los militantes del movimiento en su contra; su sola presencia en una asamblea en Guadalupe provocó agresiones físicas y verbales entre quienes la apoyaban y quienes consideraban que no merecía estar ahí.

Pero la recomendación de la Marca se impuso y fue candidata a diputada local por el distrito 3, donde fue vapuleada por la priista Isadora Santibañez, quien obtuvo más de 14 mil votos contra los 7 mil 872 que recolectó en las urnas la ex funcionaria estatal.

Ahora, tras una batalla jurídica será diputada local.

En 2010 se benefició de la ola priista; en 2016 se subió a la ola del movimiento para aterrizar como diputada local en 2018.

Toda una surfista de la política.

La bendición

Armando García Neri vendió la idea de que trabajaría en reconstruir el tejido social en la colonia Lázaro Cárdenas. De ello no ha informado nada. Ahora Tres Cruces es el problema. ¿Habrá tiempo para hacer algo por esa colonia?

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