Los maestros y la música de viento: la vida en cinco tonos

Y a las mentadas de madre, unas respondían con miradas fulminantes y otras con besitos.

Así fue el Foro: Un coro interminable de reclamos en contra de la autoridad estatal.

Puntuales arribaron al gimnasio del Campus Siglo XXI de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) el futuro Secretario de Educación Pública –quien en la práctica ya funge como tal- Esteban Moctezuma Barragán y el gobernador Alejandro Tello.

Junto a ellos Eduardo Robledo Rincón, el gobernador chiapaneco que no soportó la presión del EZLN en los años 90, ahora acompañante permanente del futuro secretario y Jaime Valls  Esponda, secretario general ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).

Del lado de Zacatecas, Gema Mercado Sánchez, titular de Educación y Ulises Mejía Haro. Con ellos Verónica Díaz, la futura delegada de Programa Integrales de Desarrollo.

Y apenas los presentaron, quedó claro quien la iba a pasar mal esa mañana.

En las gradas del gimnasio los maestros de la Sección 58 del SNTE dispuestos a reventar el foro… a demostrar que su lealtad está en el proyecto alternativo de nación.

Y a las presentaciones siguieron las mentadas de madre.

Gema Mercado Sánchez fue el objeto del deseo de los profesores democráticos; la sola mención de su nombre provocó que la música de viento sonara. Que los cinco tonos que caracterizan a las mentadas de madre se escucharon fuertes.

Muy fuerte.

La pantalla instalada en el estrado mostró a una funcionaria con la mandíbula apretada y los ojos entrecerrados (como buscando culpables).

Mientras, Soralla Bañuelos de la Torre, la diputada del Partido Nueva Alianza y líder sindical, se dedicaba a enviar besos a las gradas; los ósculos de la dirigente magisterial regresaban como insultos… con los cinco tonos característicos.

Y así, sin red de protección, sin aplaudidores que vitorearan sus dichos (como lo hicieron durante sus informes regionales), el gobernador intentó tomar la palabra.

Fuera Tello, Fuera Tello, Fuera Tello repetían ad nauseum los ocupantes del graderío.

Y previo a su discurso, desde la grada, el grito de batalla que durante años ha cimbrado al país: ¡Es un honor estar con Obrador! ¡Es un honor estar con Obrador! ¡Es un honor estar con Obrador!

Cuando terminó el coro –y disminuyó la música de viento- Tello Cristerna remó contra corriente con un discurso conciliador que concluyó con un discreto aplauso de los líderes del SNTE, ubicados frente al templete.

Preocupado, Valls Esponda reconoció que en 7 foros anteriores, realizados en universidades públicas, no se había presentado una situación como la que presenciaron en Zacatecas.

Si alguien quería generar la percepción de que el gobernador no tiene el control de lo que acontece en su estado, puede que lo haya logrado.

Cuando bajo del templete, no era el hombre más feliz.

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