Zacatecas, en los “juegos de guerra” del Pentagono

La amenaza lanzada por Donald Trump, de iniciar una guerra con México si el país no paga el hipotético muro que se construiría en su administración, nos hace recordar que por años las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos de América han sido entrenadas en escenarios de guerra.

Estos escenarios incluyen a México como un país de alto valor estratégico para su seguridad nacional.

Zacatecas es la hipotética sede de una última batalla que culmina con la invasión estadounidense a nuestro país.

Jorge Alejandro Medellin, reportero investigador dedicado a los temas militares y de seguridad, recordó en su cuenta de twitter al ex secretario de Defensa de los EUA, Caspar Weinberger, quien en 1998 público The next war.

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El funcionario de la administración Reagan, ubicaba diversos escenarios de conflicto para la Unión Americana; en el caso específico de México, era el único país de América Latina que podría ser invadido militarmente.

En el libro, Weinberger detalla el “Plan operativo del Pentágono para la liberación de México” en un escenario de afectación por crisis institucional acompañada de una gran corrupción y proliferación del narcotráfico. En este contexto EU decide invadir el país.

De acuerdo a la narración del operativo militar estadounidense, recordado por Medellín, el presidente Lorenzo Zapata es asesinado y toma el poder Eduardo Francisco Ruiz, hombre de izquierda y Jesuita que nacionaliza la industria y cierra la relación con los Estados Unidos.

En ese escenario –descrito en 1998- Ruiz se vincula con los sectores radicales y genera las condiciones para crear un narco-estado.

El rompimiento final con los Estados Unidos se da por los reportes que la DEA y otras fuentes de inteligencia entregan al gobierno estadounidense.

“De hecho, el juego de guerra de Weinberger indica que las fuerzas armadas mexicanas se dividen ante la invasión / Los leales del presidente se van con él a Zacatecas y Chihuahua y los que se rinden sin combatir se quedan en la Ciudad de México”, narra Medellín en dos mensajes emitidos en su Twitter.

El libro detalla que en el curso de la invasión relámpago, el Canciller Mexicano (Secretario de Relaciones Exteriores) asaltaría “la residencia oficial de Los Pinos; para entonces el presidente habría huido”.

El canciller, cabeza de la asonada, habla a Washington con el alto mando del Pentágono; éste a su vez comunica al presidente de los acontecimientos, y dada la reputación del Canciller podría darle gran legitimidad al gobierno provisional.

La invasión terminaría con un ataque demoledor al Ejército Mexicano que se concentra en la sierra de Zacatecas.

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