Quizá tu teléfono sigue siendo funcional y si lo único que necesitas son las llamadas entonces no sigas leyendo; en cambio si sólo te estas engañando para no comprar un gadget nuevo, te invitamos a leer lo que viene para que te termines de convencer.
Nunca tienes espacio
No importa si utilizas limpiadores, no importa que hayas borrado las fotos de los XV de tu hermana, no importa que hagas todo, jamás logras tener más de unos megas libres, que se llenan rápidamente. Esto se debe porque todavía existen muchos modelos en el mercado en el que solo hay 8 GB de almacenamiento interno.
La batería ya no puede con su vida
Sí ya tienes una gran historia con tu teléfono lo más seguro es que la vida útil de la batería se este acabando y es lógico que el desgaste acabe con ella, además de alentarlo. En este punto todavía puedes considerar en comprar otro o comprar una batería nueva.
Tu Android esta desfasado
Y con ello todas tus aplicaciones, lo cuál hace que tu dispositivo se vea privado de muchas cosas. Aquí podrías darle nueva vida a instalando una ROM como LineageOS.
Se congela a cada momento
Con aplicaciones pesadas, ventanas superpuestas y páginas web pones al procesador al límite. Y tu sabes que puede pasar una vida entera mientras tu smartphone reacciona, lo triste es que para este punto si deberías considerar adquirir otro gadget.
Sin giroscopio ni lector de huellas
Vale, que puede sonar muy pretencioso, pero lo mejor del lector de huellas es el echo de adquirir aplicaciones concientemente y el giroscopio, pues este no te va a molestar a menos que quieras jugar Pokémon Go.
Tienes una pésima cámara
Puede ser por el desgaste del mismo o que en algún momento el lente de la cámara resulto arañado, logrando que tus fotos se vean borrosas.
Deseas que se te rompa/pierda/roben
Lo deseas, solo tienes que admitirlo.













