La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), continuará apoyando al campo en Zacatecas durante el presente año.
A través del Proyecto Estratégico de Seguridad Alimentaria (PESA) -coordinado por la FAO junto con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa)- continuará este año, con 1.8 millones de pesos.
El recurso se invertirá para modernizar y tecnificar la presa Ahijaderos, para riego de 40 hectáreas y con 720 mil pesos continuarán la zona de riego de la presa San Martín.
Adolfo Bonilla Gómez, secretario del Campo, reconoció que en las comunidades del municipio de Pinos se aprovechan bien los recursos de gobierno y ya producen cebolla, ajo, lechuga, pepino, chícharo, jitomate y hasta fresas.
La estrategia de la FAO se implementa por 11 Agencias de Desarrollo Rural (ADR) en 750 comunidades de alta y muy alta marginación de 26 municipios y abarca las regiones tan disímbolas desde Mazapil hasta Apulco y Nochistlán.
El PESA tiene el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y nutricional, se convierte en alternativa que garantiza un proceso gradual de cambio hacia la autogestión de las comunidades participantes y además sirve para facilitar que la gente defina su estrategia y los proyectos en los que quiere trabajar.
En 2008, PESA impulsó el desarrollo de las capacidades y habilidades de la población y en 2011 se invierte en infraestructura para que las familias tengan alimentación diaria, generar el autoempleo y con los excedentes obtener ingresos para las familias.
En el municipio de Pinos, tres ADR atienden a 75 comunidades, en Concepción del Oro, dos, que trabajan en 50 comunidades y los hombres y las mujeres definen su actividad de acuerdo a su vocación.
Ante las condiciones de estas zonas de alta y muy alta marginación, Bonilla Gómez planteó la coordinación de los programas que implementan los tres órdenes, con la finalidad de no duplicar apoyos y que alcance para todos.
Bonilla Gómez recorrió las comunidades El Chiquihuitillo, Guadalupe de los Pozos y Los Ciruelos, para observar los proyectos que genera empleo e ingreso y mejoraron la alimentación nutritiva de las familias.
En El Chiquihuitillo vio el macrotúnel Negrito Chicomoztoc; los corrales de engorda de ovejas y caprinos, que mejoraron su producción y venden cabritos de ocho semanas de 10 kilogramos, a 600 y 800 pesos.
En Los Ciruelos, vio un huerto, una pila (aljibe de 20 mil litros de agua que se llena mediante la cosecha de agua de lluvia), invernadero y granja de pollos, y en Guadalupe de los Pozos, un invernadero de 2 mil metros cuadrados para la producción y venta de hortalizas.







