De acuerdo con cifras del Censo de Población y Vivienda 2020, la población de 60 años y más pasó de 9.1 por ciento en 2010 a 12.0 por ciento en 2020.
Además, la edad mediana (promedio) transcurrió de 26 a 29 años en la última década.
En México hay 15 millones 416 mil personas de 60 años y más; entre ellas hay quienes superan un siglo de vida, revelan cifras del INEGI
Los especialistas aseguran que no estamos haciendo lo necesario en las instituciones y en la sociedad, en nuestro país y en el mundo.
El envejecimiento activo es el proceso mediante el cual las personas adquieren o fortalecen hábitos o estilos de vida.
Estos hábitos les ayudan a lograr bienestar, calidad de vida y salud.
Algunos factores que pueden hacer la diferencia son:
Una alimentación adecuada.
Si las personas tienen alguna enfermedad crónica, el médico recomendará la dieta apropiada o indicará si es necesario incorporar suplementos o vitaminas.
Actividad física.
En los adultos mayores es fundamental, pues les ayuda a preservar su autonomía. Hacer ejercicio diariamente mejora la coordinación, la movilidad e incluso la interacción con otras personas.
Higiene del sueño.
Establecer hábitos del sueño y rutinas, ayudará a que las personas mayores descansen y eviten la fatiga crónica, la somnolencia diurna e incluso la pérdida de memoria o depresión.
Control de salud.
Las consultas médicas en los adultos mayores son importantes para que un determinado tratamiento se lleve a cabo correctamente. El autocuidado y el apoyo del médico son fundamentales.
Sociabilizar.
Ayudarles a no sentir que son un peso para los familiares y fomentar la comunicación contribuye a que el adulto mayor no se aísle.
Fomentar como sociedad el envejecimiento saludable o activo.
Los programas de salud, la comunicación de la vejez como una etapa positiva y las innovaciones científicas para mejorar la calidad de vida, pueden preservar la salud física y mental de los adultos mayores.

