A unas semanas de dejar México para encargarse de la Nunciatura Apostólica en los Estados Unidos, Christophe Pierre se negó a hacer declaraciones sobre su nuevo encargo al que calificó como «es un reto».
«Déjenme dejar México porque todavía tengo algunas semanas y llegar para ver, analizar y actuar en la medida de mis posibilidades», expresó.
Minutos antes de participar en el Encuentro «Emergencia Educativa en un Cambio de Época», junto con el Secretario de Educación estatal y el Rector de la Universidad Autónoma de Zacatecas, el diplomático puntualizó que fue «una gran alegría» la designación hecha por el Papa Francisco.
«Esta encomienda es el décimo país donde voy a trabajar», añadió.
Sin embargo, no quiso ahondar en el trabajo que realizará en la Unión Americana ya que, explicó, a su arribó tendrá que analizar la situación «y hacer lo que uno puede».
«Soy un humilde servidor del Papa», remató.
Durante el encuentro, el prelado dijo la ruptura cultural de estos tiempos está dificultando la transmisión de valores.
«Nosotros, en la medida que tenemos posibilidad de convocar a personas, en especial a los católicos, queremos ayudarlos a redescubrir su misión de maestros», dijo.
Aseveró que el Estado hace un esfuerzo para proveer educación «pero podemos contribuir desde nuestro lugar y a través de nuestra fe, para mejorar la calidad de la educación».
El pasado 12 de abril, el Papa Francisco designó a Christophe Pierre Nuncio Apostólico en la Unión Americana en sustitución de Carlo María Viganó.
En 2007 fue nombrado Nuncio Apostólico en México por el Papa Benedicto XVI. Antes fue representante diplomático de la Santa Sede en Uganda y Haití.






