En FITUR 2026, México brilló como País Socio y presentó Mundo Charro, un proyecto turístico que redefine la conversación global sobre identidad, cultura y desarrollo.
Mundo Charro no es solo un parque temático, es un Proyecto País que transforma historia, gastronomía y charrería en experiencias inmersivas auténticas para viajeros globales.
Con inversión privada mexicana superior a 3,500 millones de pesos, el destino apuesta por innovación cultural, sofisticación turística y visión económica de largo plazo nacional.
Ubicado en Singuilucan, Hidalgo, el complejo aprovecha conectividad estratégica con terminal de autobuses, amplio estacionamiento y cercanía privilegiada con Ciudad de México y Teotihuacán cercano.
A solo cuarenta y cinco minutos de la capital y veinte de Teotihuacán, Mundo Charro completa el circuito cultural más potente del altiplano mexicano actual.
El proyecto ocupa cien hectáreas y rompe el turismo contemplativo, porque aquí la identidad mexicana no se mira: se vive con los cinco sentidos intensamente.
Su parque temático recibirá más de cuatro mil visitantes y se organiza en seis Tierras Temáticas con catorce experiencias inmersivas sorprendentes para públicos diversos globales.
Armando Ruiz explica que Mundo Charro crea un ecosistema donde charrería, cocina y tecnología cuentan un México profundo, elegante y contemporáneo para nuevas generaciones viajeras.
La apertura será gradual durante 2026, iniciando en verano con hotel de más de ciento setenta habitaciones, centro de convenciones y lienzo charro emblemático nacional.
El recinto MICE recibirá hasta quince mil personas, con salones modulables, espectáculos, bodas y eventos corporativos que impulsarán turismo, negocios y creatividad a gran escala.
La gastronomía es protagonista con más de veinticinco espacios culinarios, restaurante insignia, mixología y una cadena local que impulsa productores hidalguenses y economía regional sostenible.
Mundo Charro también apuesta por sostenibilidad, bienestar animal y empleo, generando miles de oportunidades y formación turística para convertir la tradición en nuevo lujo mexicano.







