El diputado Ricardo Monreal Ávila presentó una iniciativa en la Cámara de Diputados para inscribir con letras de oro el nombre de Francisco García Salinas.
El objetivo es rendir homenaje a su trayectoria como defensor del federalismo, la democracia y los derechos del pueblo mexicano.
García Salinas nació en Jerez, Zacatecas, en 1786. De origen humilde, descubrió pronto que la educación era la llave para transformar su vida y la de quienes lo rodeaban.
Desde joven destacó como un firme impulsor de la justicia social, ya fuera en el servicio público o en la iniciativa privada.
Su legado, según Monreal, representa la esencia del compromiso republicano: trabajar siempre en favor del pueblo, sin importar los costos personales.
En el Congreso Constituyente de 1824 defendió con firmeza el sistema federal, base de la primera Constitución del México independiente.
También promovió la organización bicameral del Congreso, la autonomía de los estados en el manejo de recursos, la independencia del Poder Judicial y la educación gratuita.
Posteriormente, en el Senado y como secretario de Hacienda, siguió impulsando reformas para descentralizar el poder y garantizar que las entidades federativas tuvieran mayor control político y económico.
Profunda transformación en Zacatecas
Más tarde, como gobernador de Zacatecas, encabezó una profunda transformación: fundó escuelas, hospitales, bibliotecas, promovió sistemas de riego y diversificó la economía estatal.
Su momento más emblemático llegó en 1835, cuando defendió con dignidad y valentía la soberanía de Zacatecas frente a las fuerzas centralistas de Antonio López de Santa Anna.
Aunque la ciudad fue tomada y saqueada, García Salinas dejó un legado de resistencia y dignidad que inspiró a generaciones posteriores.
Para Ricardo Monreal, colocar su nombre en el Muro de Honor no es sólo un reconocimiento histórico, sino un recordatorio de que los principios de libertad, democracia y federalismo que defendió Tata Pachito siguen vigentes en el México de hoy.






