A una semana de la toma de las instalaciones del relleno sanitario en Tlaltenango, las aspiraciones políticas del alcalde Miguel Ángel Varela Pinedo evitaron que se implementaran programas  para la separación de basura.

Este proceso es base para el correcto funcionamiento del relleno sanitario.

Brenda González Arteaga, docente-investigadora del Instituto Tecnológico Superior  Zacatecas – Sur (ITSZS), dijo que la institución educativa presentó la propuesta de un reglamento no sólo para el uso del lugar.

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El documento contenía propuestas para el manejo y separación de basura; incluso, se estaba trabajando con los estudiantes del ITSZS para rehusar, reutilizar y transformar los desechos.

Además, contiene premisas para la separación de basura desde los generadores de la misma e incluía trabajar en domicilios particulares, clínicas, hospitales y negocios.

“Definitivamente no hay avance en la separación de basura. No lo han querido hacer porque esto generaría malestar entre la población, lo que reduce la simpatía política del actual presidente municipal que tiene aspiraciones (políticas)”, dijo la investigadora.

Consideró que si el relleno contara con el manual de operación se pudo prevenir que los lixiviados se tuvieran que desechar en el arroyo.

El anteproyecto de Reglamento para el Servicio de Limpia de Tlaltenango, cuya copia está en poder de eltrochilero.com, fue entregado a la autoridad municipal el pasado 19 de junio de este año.

La advertencia

El 25 de junio, durante una gira por Tlaltenango, se entregó el relleno sanitario al gobierno municipal; la obra tuvo un costo de 24 millones 245 mil pesos y se construyó el 10 hectáreas ubicadas a 10 kilómetros de la cabecera municipal.

Durante la entrega, Tello Cristerna advirtió que el relleno sanitario corría el riesgo de convertirse en un tiradero de basura si no se aplicara la separación de basura.

#Asílodijo



Sin embargo, de acuerdo a la narración de Mónica Martínez, vecina de Cicacalco, desde agosto de ese año se empezaron a registrar olores extraños provenientes del lugar.

Además, al arroyo del Tecongo se arrojaban residuos que provocaron que el agua se tornara “negra y espesa”; esto  provocó la presencia de enjambres de moscas que no se registraban con anterioridad.

Al registrarse ese fenómeno, narra Martínez, representantes de las comunidades indígenas se entrevistaron con el alcalde para solicitarle la revisión de la operación del relleno sanitario.

“El presidente se comprometió a arreglar esos desperfectos, mandar cronogramas de cómo funcionaba, de que días se iban a a hacer fumigaciones y recolección de basura. Fue de manera informal pero se creyó en la palabra del presidente”, dijo.

Un año después, no hubo atención a las demandas de esta comunidad caxcana “por falta de voluntad o de presupuesto -no sé qué haya sido- las personas ya no creen en su palabra”.

Incluso, en las inmediaciones del arroyo se puede encontrar basura hospitalaria que ha sido desechada en este confinamiento, así como animales a pesar de que la Norma Oficial Mexicana lo prohíbe.

EN EL RELLENO sanitario se puede encontrar basura hospitalaria. De acuerdo a la norma NOM-083-SEMARNAT-2003, estos desechos no pueden ser confinados en una espacio como este. FOTO/ Facebook

Ante ello, los habitantes de Cicacalco decidieron tomar las instalaciones del relleno sanitario desde el pasado miércoles y a pesar de que autoridades estatales se han entrevistado con ellos, dijo que no existe un compromiso real, por lo que se exige su clausura.

Afirmó que continúa continua saliendo del relleno sanitario flujo de lixiviados, especialmente del lugar donde tiran animales muertos, ya que a ese tipo de desechos no se le da el tratamiento necesario.

ADEMÁS DE ANIMALES no se pueden depositar en un relleno sanitario tipo C ácidos o solventes agroquímicos, componentes electrónicos, excremento, llantas y baterías de auto o industriales. FOTO/Facebook

Añadió que existe incertidumbre entre las comunidades indígenas ya que esta contaminación puede provocar daños a la salud a los habitantes de los poblados aledaños a Cicacalco.

En una reunión con los manifestantes, el alcalde Miguel Ángel Varela Pinedo reconoció que se le dejó de dar el mantenimiento necesario al relleno sanitario.

Reconoció que, a pesar de que el funcionamiento del lugar se complementa con la separación de basura, esto no se ha realizado.

Sin embargo, Mónica Martínez señaló que continuarán tomadas las instalaciones hasta que se logre la clausura del relleno sanitario ya que “como que no toman en cuenta la salud de las personas”.

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