Lo sucedido, o no sucedido el pasado sábado, es el resultado de un trabajo multidisciplinario donde participaron desde el gobierno, hasta la sociedad civil.
Desde el año pasado, luego de lo sucedido en Plaza de Armas el 8 de marzo, las organizaciones de la sociedad civil se sentaron a dialogar.
En la misma mesa cupieron el Movimiento Feminista de Zacatecas, la Comisión de Derechs Humanos local y el gobierno del estado.
En esas mesas, que por 11 meses intentaron alcanzar mínimos necesarios para lograr marchas sin violencia, dieron frutos.
En ellas, los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública tuvieron que sentarse a tomar cursos para eliminar la violencia en las marchas.
En tanto, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos dialogaba con las organizaciones feministas.
Todas y todos tuvieron que aprender las reglas del siglo 21 para la convivencia en una manifestación.
El resultado:
Una manifestación donde miles de mujeres salieron a las calles a expresar sus demandas sin una sola queja ante las comisiones de Derechos Humanos.
Incluso, al concluir la marcha, la Plaza de Armas fue desalojada rápidamente luego de cumplir su objetivo.
La marcha fue de todas; la decisión de que fuera así incluye a todos; si una parte no hubiera estado de acuerdo, algo no hubiera salido bien el pasado sábado.
Sin embargo, hubo quien quiso capitalizar no sólo la manifestación, sino la fecha conmemorativa.
Como muestra de apoyo, la dirigencia del PAN montó un altar con decenas de cédulas de mujeres desaparecidas.
Hasta ahí, todo bien hasta que lo utilizaron como método de propaganda a través de sus redes sociales.
Afortunadamente, sólo quedó en eso. En el intento de apropiarse de un movimiento que es de las mujeres y es donde se tiene que quedar.
La bendición
El académico de la Universidad Nacional Autónoma de México y especialista en Comunicación Política, Marcos Castañeda, escribió en sus redes sociales: “Los paradigmas de interpretación social y política han cambiado o están mutando. Analizar los hechos con base a modelos sociopolíticos o comunicativos del siglo pasado ya no alcanzan para la época de realidades alteradas”. No hay nada más que agregar.
Auto de fe
Creen que una pinta es la síntesis del pensamiento de miles de personas. Es sólo de un grupo. Minoritario, de acuerdo a las encuestas.






