Parece que el único ganador del debate de los candidatos a la alcaldía capitalina fue… el ex alcalde de la capital.
Porque la presencia de Carlos Aurelio Peña Badillo —hoy diputado local— sirvió para evitar que la candidata de la Coalición Zacatecas Primero fuera golpeada innecesariamente.
Porque más allá de las fobias que desató su presencia en el teatro Ramón López Velarde, Peña Badillo le jaló la marca a Judit Guerrero, lo que le permitió a la candidata exponer sus ideas y evitar un mayor golpeteo al que se exponía solo por asistir al debate.
Peña Badillo se reía de las acusaciones que le hicieron los candidatos independientes y de partido; literalmente fue callado por uno de ellos lo cual no le preocupó en lo más mínimo.
Fuera de eso el debate transcurrió entre ocurrencias y propuestas de los ponentes; la amenaza de Enrique Bernáldez Rayas y el panista (convertido en independiente), Rodolfo Navarro —de meter a la cárcel a Peña Badillo— sirvió para calentar a la gayola y que esta rugiera como lo hacía en el circo romano.
Heladio Verver y Vargas hizo la tarea, al igual que Guadalupe Medina Padilla y Judit Guerrero; en esa hamaca subieron a los asistentes para arrullarlos con discursos ensayados. Nadie se salió del guión.
Pero vale la pena preguntarse si la polis atendió los mensajes de los seis candidatos que participaron en este rígido y sin sentido “ejercicio democrático”; la foto que ilustra esta buenaventura, dice más que mil palabras.
Quizá nadie. Y quizá también esa era la estrategia.
Las 18:00 horas no son un horario cómodo para debatir y los ciudadanos (esos que nada tienen que ver con el círculo rojo que opina y condena a quien piensa diferente a ellos) están más preocupados por atender sus asuntos de inicio de semana que sentarse a ver el debate.
Hasta las 00:00 horas de este martes, sólo 538 personas atendieron la invitación para ver el debate grabado en Youtube. Si los capitalizará un candidato, sería un número interesante de votos. Pero no será así.
La bendición
Durante 2016, 105 niños zacatecanos que cruzaron la frontera solos fueron deportados por las autoridades estadounidenses y regresados a su tierra. ¿Y los que alcanzaron a llegar a su destino? ¿Cuántos serán?







