Cuando la Plaza de Armas pudo ser sede del terrorismo internacional

0
1690

La llamada llegó como en las películas.

Alguien –con acento inglés- pedía una cita para visitar la ciudad. Se presentó como parte de la producción de una película multinacional. Nada más. Pidió discreción (como en las películas) para hacer la visita. Nadie tenía que enterarse de la visita. Nadie.

Así que, a pesar de ser extranjero y confirmar su identidad, nadie sospecho de la importancia de la visita.

A las 8:00 am un vehículo Sedan pasó por él al aeropuerto “Leobardo C. Ruiz”. Lo manejaba el funcionario que había atendido la llamada. Cumplió con su palabra. No notificó a nadie. Ni al gobernador.

Saludo atento al visitante inglés quien le extendió una tarjeta de presentación.

La tarjeta negra tenía impresa dos letras M:I.

E igual que en las películas, le pidió que lo llevara por la ciudad para conocer posibles escenarios para hacer la película.

En el poderoso Sedan recorrieron calles, callejones y espacios que pudieran servir para recrear una escena donde las explosiones, los balazos y las persecuciones serían el alma de la misma (nada a lo que no estemos expuestos en la cotidianidad).

Será en abril –le dijo el inglés.

¡En abril!

Habría que hacer mil piruetas ya que la Semana Cultural se organiza en la misma fecha. Quizá mover las actividades principales a la Plaza Bicentenario, quizá a la Megavelaria.

  • Habrá que consultarlo.
  • No –respondió el europeo de piel enrojecida por el sol de otoño. Aun no es definitivo.

Pasaron por la Plaza de Armas y se detuvieron. Reviso la Casa de los Perros, la Casa de la Malanoche, el Hotel Emporio. Se movió de esquina a esquina. Anotaba y mandaba mensajes. Tomaba fotos que viajaban por el ciberespacio.

Por la noche, regresaron al aeropuerto para salir hacia la ciudad de México al mismo tiempo que el funcionario pedía audiencia con el gobernador para contarle detalles de la visita.

Los beneficios fiscales que ofreció otra ciudad mataron cualquier esperanza.

Pero, por unos minutos, la Plaza de Armas (la vieja) pudo ser testigo de un encuentro terrorista internacional (uno de ficción).

images