A cinco años del derrame de lixiviados en el arroyo Tecongo, ubicado en el municipio de Tlaltenango, la calidad del agua sigue severamente afectada, según informes recientes.
Estudios realizados por el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) revelan un incremento preocupante en los niveles de arsénico, nitrógeno, coliformes, aceite y grasa en el agua.
Sin embargo, se identifican deficiencias en la metodología.
Ya que algunos contaminantes no están siendo considerados o no pueden ser evaluados con precisión.
Entre las sustancias que no han podido ser correctamente cuantificadas debido a la baja sensibilidad de los métodos utilizados:
Cadmio, plomo, zinc y níquel, todos ellos altamente tóxicos.
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La toxicóloga acuática Diana Papoulias, experta en ciencia acuática, analizó el informe del INECC.
Concluyó que, aunque el estudio señala indicios de contaminación, no es posible determinar con claridad el nivel de riesgo ambiental.
Esto, por la falta de rigor en los análisis.
Remoción de basura
En fechas recientes, habitantes de Cicacalco realizaron una remoción de residuos en la celda 1 del relleno sanitario para reparar e instalar nuevas chimeneas de venteo.
Durante esta intervención reaparecieron residuos como basura doméstica, hospitalaria, pilas, plásticos, latas y ropa, lo que agravó la preocupación comunitaria.
“Con estos hallazgos y los resultados preliminares del muestreo de agua, nuestra preocupación aumenta por la lenta descomposición de miles de toneladas de residuos sobre el arroyo Tecongo y nuestros pozos”, denunciaron los habitantes.
Advirtieron que no se puede minimizar el daño:
“Los estudios ya confirman la contaminación. Es absurdo que, con un tiradero a cielo abierto donde entraban 25 toneladas diarias de residuos sin control, se insista en que fue algo menor”.
El origen del problema se remonta al diseño y construcción del relleno sanitario de Cicacalco.
La obra inaugurada el 25 de junio de 2019 por el entonces gobernador Alejandro Tello Cristerna, en conjunto con el alcalde Miguel Ángel Varela Pinedo.
El proyecto tuvo un costo de 25 millones de pesos.
Menos de un año después, el sitio ya presentaba filtraciones de lixiviados al arroyo Tecongo, consecuencia directa de fallas estructurales.






