El cineasta zacatecano Abraham Escobedo Salas fue nominado al Ariel por su cortometraje En el fin del mundo.

El documental fue considerado como uno de los mejores en el año 2021, de acuerdo a Shorts Mexico.

Este martes, la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas dio a conocer las nominaciones a las distintas categorías.

En la nominación a Mejor Cortometraje Documental, el cineasta zacatecano dio la sorpresa al ser nominado a la estatuilla a lo mejor del cine nacional.

El documental narra la historia de Cecilio, “un adicto a las drogas que vive en el borde de la sociedad”.

El personaje atraviesa por un mundo abandonado mientras intenta reconectar con su familia. 

Para él, su familia es la única esperanza para salir de la oscuridad.

Escobedo Salas es director y productor graduado en Artes Audiovisuales por la Universidad de Guadalajara.

Tiene la Maestría DocNomads en SZFE en Hungría, Lusófona en Portugal y Luca en Bélgica. 

Fue nominado al Ariel, ganador de FONCA jóvenes creadores y la beca Erasmus Mundus.

Fue acreedor del premio Sophia estudiante de la Academia Portuguesa de Cine. 

Este año espera estrenar su primer largo documental “Breaking la vida” en 2022, un filme apoyado por IMCINE, CECA y Cultura Jalisco.

Una mujer por la estatuilla

Además, la zacatecana Erika Ávila fue nominada a Mejor Diseño de Arte en La Diosa del Asfalto.

La película, ambientada en la década de los 80, es el resultado de las experiencias de Inés Morales y Susana Quiroz, guionistas de la película.


Ellas formaron parte del movimiento Las Castradoras, una banda integrada por puras mujeres que desde el inicio le declaró la guerra a los violadores y acosadores en la Ciudad de México.

Erika Ávila es egresada del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM.

Produjo dos películas dentro del programa de Óperas Primas del CUEC UNAM:

La ficción La mitad del mundo dirigida por Jaime Ruiz Ibáñez y el documental Los últimos héroes de la península de José Manuel Cravioto.

Párpados Azules, su primer largometraje como productora ganó el premio Ariel a la Mejor Ópera Prima.